El envasado de alimentos y bebidas opera bajo requisitos que el comercio electrónico general no tiene. Los productos se consumen, el embalaje toca los productos o los envases, y el material de amortiguación forma parte de lo que evalúan el cliente y el regulador.
La amortiguación de plástico crea problemas en este entorno. El plástico de burbujas desprende partículas de plástico cuando se corta. Las almohadillas de aire crean estática que atrae polvo. El material en sí no es apto para alimentos, y las partículas que se desprenden son un riesgo de contaminación.
La amortiguación de papel evita estos problemas. El material está hecho de papel kraft, que es un material apto para alimentos. No crea estática, y las partículas que desprende son polvo de papel en lugar de partículas de plástico.
Qué requiere el envasado de alimentos
El primer requisito es la seguridad alimentaria. El material de amortiguación no debe introducir contaminantes que puedan llegar a los alimentos. El papel es un material bien conocido, y la documentación es sencilla.
El segundo requisito es la higiene. El material de amortiguación no debe crear un entorno donde puedan crecer bacterias. El papel es seco y no crea la humedad ni la estática que crea la amortiguación de plástico.
El tercer requisito es el flujo de reciclaje. El material de amortiguación debe ser compatible con el embalaje que el cliente desechará. La amortiguación de papel va al flujo de reciclaje de papel junto con la caja.
Por qué el plástico crea problemas
La amortiguación de plástico crea tres problemas en un entorno alimentario. El primero es el desprendimiento. La amortiguación de plástico desprende partículas cuando se corta o se rasga, y esas partículas son difíciles de detectar. El segundo es la estática. La amortiguación de plástico atrae polvo y partículas, que pueden contaminar el producto. El tercero es el material en sí. El plástico no es apto para alimentos, y la documentación del embalaje tiene que tenerlo en cuenta.
La amortiguación de papel evita los tres. El material no desprende partículas de plástico, no crea estática y es apto para alimentos.
Cómo ayuda la producción bajo demanda
Los envasadores de alimentos y bebidas suelen enviar en lotes pequeños. Los productos son perecederos y el inventario es limitado. El material de amortiguación comprado ocupa espacio en el almacenamiento que podría usarse para el producto.
Una máquina de papel nido de abeja produce el material en el sitio de envasado. La operación almacena rollos de papel en una zona seca, y la máquina produce la amortiguación a medida que se envasa el pedido. Una longitud de rollo de papel de unos 1700 m, con un diámetro máximo de desenrollado de 500 mm y un diámetro interior del núcleo de papel de 75 mm, permite una larga producción antes de cambiar el rollo.
Qué entrega la máquina
Una máquina de papel nido de abeja produce amortiguación que es apta para alimentos, seca y compatible con el flujo de reciclaje de papel. La velocidad de troquelado es ajustable entre 5 y 18 m/min, y el ancho de troquelado es ajustable entre 200 y 500 mm. El papel adecuado es ≤80 g/m², y funcionan tanto el papel kraft virgen como el papel reciclado.
Los requisitos de energía son moderados: 1,5 kW de potencia total a AC220V/50HZ, sin compresor, elemento calefactor ni sistema adhesivo. Una huella compacta de poco más de 1 metro cúbico, dimensiones de alrededor de 950x1150x1260 mm y un peso neto cercano a 502 kg permiten que la máquina se coloque en el área de envasado. Un troquel que dura alrededor de 1,0~1,3 millones de metros mantiene las celdas uniformes durante toda la producción.
Qué confirmar antes de adoptar
Las preguntas útiles son estas. ¿Es el material apto para alimentos? ¿Desprende partículas que podrían contaminar el producto? ¿Crea estática? ¿Es compatible con el flujo de reciclaje al que va el embalaje?
Esas preguntas predicen si el material de amortiguación pasará la inspección, y explican parte de la diferencia entre papel y plástico.
La salida de una máquina de papel nido de abeja es embalaje biodegradable y material de embalaje degradable, una alternativa práctica a los materiales de embalaje plásticos, y favorece la reutilización de cajas y el reciclaje de papel. Para los envasadores de alimentos y bebidas, esa combinación cumple los requisitos de higiene y las expectativas del cliente al mismo tiempo.